Un amigo visitante al Perú, me pregunto si había TV BASURA en mi país, y mi respuesta fue afirmativa, pues es evidente que en mi patria, que tiene una capital heredera de un cruel colonialismo, haya medios televisivos con moldes extranjerizantes, imitadores y de elogio a lo foráneo. Los medios televisivos dominantes de la capital peruana (Lima) en manos privadas siguen modelos torpes y sucios de la televisión foránea y como malos imitadores caen fácilmente en la bajeza, el ridículo y en la incapacidad de comprender la realidad de un país diferente y único que posee una herencia milenaria. Los propietarios de las empresas televisoras copian, imitan y compran contenidos y paquetes baratos de la más baja calidad para ofrecerlos a sus usuarios.
Debido a esta mala gestión y visión, y sobretodo de irrespeto a los televidentes, son calificados como MEDIOS BASURA, pues sus contenidos y mensajes se alejan de las buenas costumbres y de los valores humanos, para optar por el repugnante camino de la destrucción, la perversión y la grosera manipulación, donde impera una atmósfera asquerosa y ruin.
Ojalá que en el futuro, haya una NUEVA TELEVISIÓN PERUANA que dignifique el rol de un sano entretenimiento colectivo, y surjan medios honestos y constructivo que pongan por delante el interés público y el bien común. Los usuarios merecen otras formas de comunicación e información audiovisual, que eleven la condición humana, que fomenten valores civiles y democráticos con equilibrio, sensatez y verdad.
Aún estamos a tiempo de romper los falsos y peligrosos monopolios mediáticos de Lima que sólo causan miserias culturales y pobreza intelectual masiva.